Si la canción está donde está no es porque sea precisamente una de mis favoritas. No me ha gustado nunca. Las hay mucho peores, es cierto, pero no me gusta, así de simple.
Si la canción está donde está es porque me trae buenos recuerdos de viejos tiempos, o viejos recuerdos de buenos tiempos, da igual. De cuando salíamos por ahí y nos pasaba de todo, pero aun así lo pasábamos bien. De cuando solo nos teníamos los unos a los otros.
Es por eso que la canción está donde tiene que estar, para que ahora, que tenemos de todo menos tiempo para compartir, pueda acordarme de todo aquello. Aunque no me guste.
Por todos los rincones del piso ya solo quedan amontonados los recuerdos de poco mas de una década. Muchos de ellos con el tiempo se olvidaran, porque no hay caja, bolsa o maleta donde meterlos para llevarlos a ninguna parte.
Es inevitable perder cosas en las mudanzas, da igual como te lo montes.
Lo primero que debes saber es que esta no es una historia normal. No, no lo es.
Para que esta fuera una historia normal uno de los dos no debería estar aquí. Asi que ya sabes algo, y eso es importante. Saber cosas es importante. Da igual que cambien las reglas del juego en mitad de la partida, lo poco que sepas, por obvio que parezca, juega a tu favor.
Saber que es y que no es importante también es importante. Puedes preguntarte cual de nosotros es la pieza que no encaja en esta historia. Puede que pienses que es importante saber eso, pero eso ahora no tiene la menor importancia. La tendrá, pero ahora no la tiene.
Lo que tenemos ahora es un problema.
Un problema siempre tiene una solución. De lo contrario no es un problema, es algo que pasa, que no tiene remedio y que tienes que aguantar, pero no es un problema. La muerte por ejemplo, no es un problema. Te mueres y se acabó, nadie viene luego a solucionarte el tema porque no hay nada que solucionar, porque la muerte no es un problema.
Aunque puede que esta noche la muerte sea una solución a nuestro problema. Pero hay que hacer las cosas por orden. El orden es importante. Hay que empezar por el principio.
Sería un cretino si no les dijese que andar por algunas de sus solitarias calles, que las hay, y no hay que matarse buscando, transmite cierta tristeza.
Pese a que desde hace algunos años los mas listos del lugar lo intentan impedir, alargando su agonía, parece irremediable. La maldita ciudad se hunde, tan bella, tan frágil, destinada a convertirse en una nueva Atlántida. Por lo menos quedará a flote su historia, de como hicieron con ella el burdel de todo un continente para convertirla después en vieja atracción de circo. Ahora lentamente se retira resacosa a descansar.
Y ajenos como siempre a la melancolía, los peces de la laguna siguen nadando sin ninguna preocupación. Porque si viene guapa, a quien demonios le importa que llegue tarde?